La cultura del vivo y el malo, una forma de vida en Colombia

Una de las cosas más difíciles que me ha tocado escribir, desde que tomé la decisión del periodismo, quizás sean estas líneas, que seguramente trascenderán más allá de las fronteras, y trascenderán, porque siempre he dicho, que lo que es igual no es ventaja para nadie, y en el Internet, tenemos la misma posibilidad de ser leídos, de igual manera, que se puede leer a un notable columnista de los grandes medios del mundo.

Y son precisamente esos grandes notables, adscritos a la SIP en su mayoría, los que amparados en medios como El Tiempo, El Nuevo Siglo, El Espectador, CARACOL, RCN, El Heraldo y tantos más, los que hacen creer no solo a los colombianos, sino al resto del mundo, que Colombia, es un país con todas las ventajas sociales que cualquier parroquiano envidiaría.

Y para esa campaña disociadora de la realidad, se amasan con estrellas de la farándula nacional, como por ejemplo, Shakira, una artista que ama tanto a nuestro país y se muere tanto por Colombia, a tal punto, que habla con acento argentino (No tengo nada contra Argentina), vive en el exterior y no ha nacido hombre en el territorio nacional, que esté a la altura para ser conyugue de esta excelente cantante barranquillera. Ese es el juego de la doble moral y la cultura del vivo, pues con su pomposa Fundación “Pies descalzos”, se beneficia más ella en ventas, que lo que realmente reciben sus apadrinados por tan “noble gesta”.

Esa cultura del vivo y el malo, es el espejo que de arriba nos muestran a los de abajo, por tanto, no es sorpresivo que eso lo haya aprendido muy bien el pueblo colombiano. Por eso es normal que se haya enraizado tanto en nuestros andares, que ya hacemos parte de esa deshonesta forma de vida.

La gran mayoría de nuestra población ha entendido, que para sobrevivir en este país, tenemos que ser “vivos”, y aplicarla de malos, porque eso es una gran fuente de rentabilidad.

Entonces, ante esa realidad, hay una perfecta interacción clase política – población, y ambos sobreviven con la creencia, del “yo soy el vivo, el malo es él”; pero realmente, existe un perfecto equilibrio para la maldad.

Esa misma cultura del vivo y el malo, ha originado integraciones y asociaciones para delinquir. Por un lado, están las altas esferas del Gobierno que controla todo y se queda con la mejor tajada del ponqué nacional, y por otro lado, se encuentran los vivos que entienden, que siendo malos, arañan algo de esa tajada.

Lo anterior es la parte más peligrosa cuando fluctúan unidos, pues quien controla el ponqué que es el “vivo”, necesita de ese “malo” para legalizar sus tajadas.

Es algo así como entender, que unos organizan el trabajo sucio, y otros organizan la limpieza. El resultado de todo esto, es una población fraccionada, polarizada y subyugada. Ahí es donde juega un papel importante la cultura del vivo, para poder sobrevivir.

Entonces ese vivo, entiende que ser malo, es un método de vida nacional. Entonces se presta para legalizar las tajadas, que el vivo que controla el ponqué ha cortado, y necesita limpiar.

En la práctica, se está viendo todos los días. Por un lado hay un Gobierno vivo, que fortaleció un discurso ambiguo de seguridad democrática, y en el otro extremo, encontramos a los vivos que olieron el desangre del tesoro nacional. Ese Gobierno vivo y corrupto, con su política de seguridad democrática, sabía que podía disponer de cuanto dinero necesitara para fortalecerla, pero también entendía que necesitaba una forma para legalizar las tajadas que se iban a comer.

Y que mejor aliado, que esos vivos que desde abajo entendieron, que la cultura del vivo y el malo, es una forma de vida. Entonces comenzaron las grandes “desmovilizaciones” de paramilitares, a bandadas, a montones, desmovilizaciones que nunca existieron. Vinieron convocatorias descaradas como en el CDV en Barrancabermeja, donde llamaron eso sí, delincuentes para presentarlos como reinsertados de guerrillas y paramilitares, a cambio de un mejor vivir económico para ellos y su familia. Era un buen negocio.

Entonces, cuando las estadísticas hablaban de unos 5 mil paramilitares en Colombia, los resultados arrojaron más de 20 mil reinsertados. De dónde salieron? Seguro que de la mente ingenua de muchos colombianos que se tragaron el cuento.

Pero en Colombia únicamente no se lavan dólares. Se demostró que también se lavan delitos. Con esas desmovilizaciones, los verdaderos capos, que no son los hoy extraditados, sino, grandes dirigentes de la política nacional, aprovecharon para legislar a favor de ellos mismos, para purgar penas por sus atroces delitos, que no alcanzan a 5 años por ese cuento del habeas corpus y rebaja de pena por confesión.

Muchos de esos muchachos “desmovilizados” de las AUC, ni siquiera saben el significado de esas tres letras, mucho menos saben, como se manipula un arma de fuego, simplemente porque nunca fueron miembros de esas organizaciones delictivas, ellos simplemente fueron unos vivos que entendieron, que en Colombia es el único país donde se le dice a sus nativos: “actúe como malo, vuélvase malo y el Gobierno le paga por ser malo”.

Ahí si fue el problema, porque esos muchachos se tomaron muy a pecho, ese cuentito de que eran peligrosos desmovilizados, entonces se tomaron las ciudades infundiendo terror, robando, asaltando, hasta ser víctimas del mismo Estado que los metió en ese cuento. Hoy algunos están presos, otros asesinados y tajada legalizada.

Hoy “resurge” un nuevo movimiento paramilitar, que de nuevo no tiene nada, pues son los mismos, esos que siempre han sembrado el pánico en los pueblos, los mismos que van desplazando cientos y cientos de familias a las grandes ciudades para robar sus tierras, paradójicamente en el país de la seguridad democrática. Simplemente, cambiaron a sus comandantes.

Son los mismos tres mil tantos más, empleados de grandes terratenientes, que trabajan articuladamente con algunos miembros de las fuerzas militares y políticos colombianos. Ellos no necesitan ser diez mil ni veinte mil, con los que existen alcanza para hacer sus fechorías, pues para eso el ejército les hace la vanguardia y la retaguardia, mientras ellos mutilan a la población, y el Gobierno los legaliza con el discurso.

Octavatribuna.org

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2 Respuestas a “La cultura del vivo y el malo, una forma de vida en Colombia

  1. El vivo vive del bobo y el hijo de papa y mama.

    Gobierno corruptooooo

  2. ABRAZO FRATERNA CAMARADA, EXCELENTE REPORTAJE, AHORA QUE TAL EL EURO SEGURO…PLATAS DE USAID Y PLAN COLOMBIA LLEGARON A MANOS DE LOS PARAS
    http://www.pacocol.org/index.php?option=com_content&task=view&id=3144
    TERCER LABORATORIO DE “PAZ” COLOMBIA – EE.UU – UE!!!?
    “todo bajo la tutela de la organización Desarrollo y Paz de los Montes de María, a cargo del Padre Rafael Castillo.”
    AGENCIA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS (USAID)
    http://www.eluniversal.com.co/v2/cartagena/bolivar/us32-millones-de-usaid-para-4-municipios-de-los-montes-de-maria
    UE pasa revista a III Laboratorio de Paz de los Montes de María
    http://www.eluniversal.com.co/v2/cartagena/bolivar/ue-pasa-revista-iii-laboratorio-de-paz-de-los-montes-de-maria
    Escrutinio europeo en Montes de María
    http://www.eluniversal.com.co/v2/cartagena/editorial/escrutinio-europeo-en-montes-de-maria
    FUNDACIÓN RED DESARROLLO Y PAZ DE LOS MONTES DE MARÍA
    http://www.fmontesdemaria.org/noticia.asp?idnoticias=307
    http://www.periodicoelsol.net/noticia.php?Id=4495

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